lunes, 9 de enero de 2017

¡ FELIZ ANIVERSARIO DE BODAS!




FELIZ ANIVERSARIO DE BODAS

Dicen que el máximo sueño de una mujer es encontrar al hombre ideal, y eso no es mentira, el máximo deseo de una mujer es comer ¡y no engordar!











     -La cosmetología no es lo que yo imaginaba-
     -Pocas cosas son en la vida-
      Era estudiante de secundaria cuando escuché este diálogo viendo la película "Vaselina" y suspiraba por John Travolta y es una película que he comprado físicamente, y cuando estuve en USA, la compre a través de YouTube. Y no por esa frase, sino porque me encanta. Haber sido estudiante, en mi caso, de secundaria, fue una de mis mejores épocas vivida (fuera de mi casa) y aunque la película trata sobre bachilleres, para mí, ya fue más complicado ya que, yo misma me tuve que costear ese nivel, trabajando en la misma escuela, y como sufrí un excesivo maltrato familiar (padres, hermanos, etc) eso de trabajar era como "está bien, te doy permiso", pero si no quieres que te prohiba estudiar, - realmente eso, era por lo que casi tenía que implorar, ya que mi madre se rehusaba sobremanera a que yo fuera a la escuela- "pues, si no quieres ser penalizada con la prohibición absoluta de seguir yendo a "putear" a ese lugar, entonces, de lo que te paguen, paga también la colegiatura de tu hermano"
       Según la versión de mi madre, como era el hombre el que en un momento dado, tenía que tener una carrera, para poder sostener una familia, es decir, la mujer debe ser mantenida por el hombre y proviniendo yo de una familia, aparentemente humilde, (no lo crean, no fui rica, pero tampoco me quedaba sin comer, como para estudios de bachiller sí había, pero en fin, el dinero, era de ellos, bueno... mi papá era quien trabajaba y mi mamá, mandaba en algunas cosas) Lo contradictorio aquí, es que mi madre, enamorada de su primer hijo varón, mi hermano, hoy día penosamente ya fallecido, y digo enamorada no de una manera inapropiada, sino que amó y creo que aun muerto, ama infinitamente a mi hermano el mayor, a mis hermanas y a mí, nos enseñó que, mi hermano valía mucho más de lo que pesaba. Era hombre, y era el hombre, (y sí parece que en la Biblia viene, no estoy segura ni me importa) el consentido de Dios. Otra contradicción de mi madre, es que tuvo a mi hermano varón, el primero y de ahí llegó una cadena de maldiciones, pariendo tres hijas, tres malditas mujeres, yo la primera, siguen dos, y tras diez años de no haber tenido más, nace un varón más, y a este no lo trató como a su primogénito. O bien parece, que mi hermano menor, no se dejó consentir así. Hoy día, es un señor muy independiente, con el que no tengo contacto desde hará casi tres año, o no sé. No parece importarle. En ese aspecto es muy parecido a mí. Yo no veo a mis padres y hermanos desde hará como cinco o seis años. Tampoco les telefoneo. Mi madre cada vez se le complica más eso de contestar y ya tampoco hace drama si no le llamo. Pero cuando sí logramos entablar alguna comunicación, quedo devastada, ya que: primero me enumera a los muertos, de la familia o vecinos que, por haber dejado aquel barrio hace como 30 años, pues ya ni me acuerdo, y luego me hace una lista interminable de sus antiguas, más las nuevas enfermedades que padece (mi madres es hipocondriaca) y aunque sé que es verdad que sí es diabética e hipertensa, ( se le desarrollaron estos malos a la raíz de la muerte de mi abuelo) mi madre siempre ha dicho que está enferma, muy enferma, y dice que lo sigue estando. Ha sobrevivido eso sí, a dos infartos recientemente, pero es una mujer de 70 años, que ahí sigue, en pie. Jamás tuvo un trabajo aparte de ser ama de casa. 
       Por mi madre aprendí, que el hombre debe mantener a la mujer, pero otros hombres, como mi padre por ejemplo, pero nos enseñó a nosotras las mujeres, que como seres no valíamos un duro y por ello, debíamos darle todo al varón, en este caso, a mi hermano el mayor. 
       Dejé ese "hogar" cuando tenía 16 años. No tenía ni la edad suficiente para trabajar, pero es México. Me hice un acta falsa, me saqué la ya extinta "cédula cuarta" y trabajé en la capital y viví sola, ya que no contaba con nadie en esta enorme ciudad. Me amparé alguna vez en un convento de religiosas, (aun existe, se llama "Las hijas de la Virgen del Consuelo) y fue una experiencia muy bonita, yo alguna vez lloré, al ver como una plantita nacía, por una rendija del piso de cemento roto, y así, tan joven e inmadura, me alegré y pensé que "que bella era la vida, luchaba por permanecer aun le pusieran bloques de cemento". Y no sé por qué pensé eso, como que "tan profundo" ya que yo, no soy ni tan madura ni tan inteligente como para "filosofar" de ese modo. Aquel sentimiento y pensamiento fue quizá, un instinto más animal que nada, y era porque estaba tratando y luchando por sobrevivir en una ciudad que la han considerado por monstruo por muchas cosas, por grande, por la cantidad de habitantes que llegan de muchísimos lugares de la provincia, por la cantidad de fábricas, por ser la capital del país, etc. 
      - Es un monstruo ¿no es cierto? Pero hasta el monstruo más grande, tiene su encanto. Esta frase la escuché del actor "Franchella" en la película "Rudo y Cursi" y estoy de acuerdo.
       Y ya, yendo al punto, ¿no les dije que no soy inteligente? no me centro en lo que asunto como debiera y dudo que sea estilo, a veces, cuando me quiero defender, siento que es, que tengo tantas cosas sentimentales adentro, que quisiera, en cinco minutos, contar (chillar y quejarme estúpidamente) lo que ha sido mi vida.
      No sé cuántos años de casada cumplí este 8 de Marzo, ya no importan. Porque primero me junté, luego este hombre se fue, lo busqué le rogué, pero aun así no. Un mes más tarde se regresó por voluntad propia y dijo que viviría conmigo sólo en matrimonio, así que me casé por el civil, y por una costumbre de ser aparentemente y en extremo religioso (que es ir, no faltar a misa los domingos) quiso también una boda por la Iglesia Católica. Yo, pero yo, porque no soy muy coherente que digamos, considero que aquel se considera buen cristiano y altamente religioso, hace obras de caridad ( y no es propiamente dar dinero, porque está difícil) pero cuidar enfermos, o no sé, otras cosas. Pero no, en la familia "política" veo que eso no se da para nada. Se saben de memoria muchas oraciones, pero jamás se desvelan por enfermo, aunque sea de la familia, no obstante que dos elementos de ahí, pertenecen a un grupo que se llama "Opus Day".
      En momentos que he estado histérica, he llegado a decir, no a ella directamente, a mi esposo "es tan, pero tan fría, no obstante tan religiosa, que si se le muere un hijo, pero llegan las nueve de la noche, -porque religiosamente a las nueve se duerme- que se duerme, se levanta, lo entierra, y se vuelve a dormir" .
      Mi esposo es igual. ¿Es bueno? sí. No me grita, no me cuestiona, no me prohibe nada. Era un "partidazo" cuando lo conocí de 40 años, sin pasado, con una carrera de un tipo de ingeniería, buen civil, buen cristiano. ¡Por eso se fue! ¡Nadie deja ir a un partido como ese!  Mis cuñadas, no todas, tengo muchas, algunas hicieron un alboroto tremendo y de un cuñado, que no vive en la ciudad empecé a recibir propuestas como "si tanto necesitas a un hombre, yo puedo hacerte el favor un tiempo, pero deja en paz a mi hermano, el debe cuidar a mi madre hasta el día de su muerte. Es un pacto"
       También recuerdo la visita de mi suegra, cuando mi esposo, que en ese entonces era mi novio, le dijo que tenía novia. ¡Era la primera vez que hacía un anuncio de ésta índole, y aunque no fui la primera novia en sí, creo que soy una "lucky guy", fui la primera y la unica anunciada de manera "oficial".
       El evento no fue tomado con gracias, sino todo lo contrario, una verdadera tragedia. Mi suegra me hizo una visita donde, lo primero que hizo fue preguntarme que si la casa donde vivía, era "mía de mi propiedad" y le dije que no. Ella fue, porque dice que siempre lo hace, que visita a sus nueras, o yernos. Conmigo (no sé con las otras) fue porque, al saber que yo trabajaba "de artista" esto era aun más grave. Aparte de que ella tenía en mente que su hijo no se casaría y tendría que cuidar de ella hasta el día de su muerte, pues, siendo artista, quién sabe que malas mañas tendría. Uso de drogas, alcohol, orgías, y todo eso que ella dice que se ve en las películas. Y que probablemente no me conformaría con una vida humilde pero honesta, que era lo más que su hijo me podría dar.
      - Pero es que yo trabajo señora. Le dije. Y esa fue también otra protesta. Si el trabajo hubiese sido de secretaria o cualquier cosa, que pareciera "normal" pues quizá no se habría enojado tanto, pero, bueno, le cedo toda la razón, yo, no soy normal.
       Me ofreció dinero de su hijo "el rico", diez mil pesos por dejar a su muchacho en paz. El hijo rico fue el que me llamó para ofrecerme "consolarme" sexualmente un tiempo, y bueno. Mi esposo aun así insistió y se rebeló ante la familia. Cuando se fue, fue por los chismes, y porque a su madre, que abandonó la ciudad y se fue con su hijo "el rico" le brotó un tumor en la cabeza, y bueno, tenían a este hombre con un tremebundo peso de culpa en el alma, que lo mejor fue huir de mí. No se por qué lloré tanto, y para qué. No sé para qué luché tanto. ¿No les digo que nunca he sido una persona inteligente? Me humillé de una y mil maneras. Aun que ya mi esposo estaba escondido por algún lugar de Tabasco, incomunicado, su hermano echó abajo líneas telefónicas e Internet para que no hubiera comunicación, e incluso, según me dijo mi esposo, ya le habían asignado una habitación de la enorme casa que tiene "el rico" para que viviera, de nuevo con mi suegra, pero ya no en la capital. Creo, que vivir prisionero y de esa forma, es como instintivo, y yo parecía ser el único pase a la libertad, porque la conoció. Yo, no me quedó ser otra más que ser independiente desde los 16 años y aquí sigo. Y quizá eso lo movió a regresar, obviamente, con las condiciones antes citadas. 
      Y así fue, cómo soy una mujer casada "bien casada". Mi compañera Fernanda Ostos, en su espectáculo de canto y stand up comedy, llegó a comentar eso: ¿Por qué presumen que sus hijas están bien casadas, es que algunas están mal casadas? Ahora, creo que sí existen las mal casadas. Yo.
       Tomé la decisión de abandonar mi país, México. Tenía 52 años. Tenía un enorme peso de pagos domiciliados a mis tarjetas de crédito, porque, con mi show de imitaciones y comedia, y algunas participaciones en telenovelas y series de TV me dio una buena posición económica, pero no me supe administrar. Tengo la mala costumbre que aprendí desde niña. Darle al hombre que vale tanto, lo mejor. Sexo, no puedo darlo porque, fui acosada sexualmente desde niña ´por dos parientes, y años después. violada en la Ciudad de México. Para colmo, una histerectomía total me hace perder la líbido casi en su totalidad. Esto, me hace sentir que lo que no doy con sexo, lo trato de compensar con otras cosas. Adquirimos entre mi esposo y yo un departamento, que él aun sigue pagando. Los servicios los pagaba yo, aparte de haber adquirido automóviles, al principio eran usados, los dos últimos fueron nuevos, de cero kilómetros. Pero la carga empezó a ser insoportable, porque no he renunciado a mi sueño de seguir con mi carrera. Ya ser imitadora no me llenaba, imitadora, no original. Intenté producir teatro y no salió porque no sé producir. Aun así, les pagué a mis actores. No se me hace justo que la gente trabaje y no se le pague, y peor aun, si es por un sueño particular y personal. Entonces las deudas crecieron. 
       No se me olvida la mañana que mi esposo me llevó al aeropuerto, para volar a Chicago. No era la primera vez que tenía que viajar por cuestiones de trabajo, ni la primera vez que viajaba a Estados Unidos, por cuestiones de trabajo de televisión shows, y a veces visité a mi hermana cuando ella vivió allá. Esta vez era diferente, era una huida. El boleto no tenía regreso. Mi esposo me llevó, pero no se bajó del coche ni me ayudó a bajar el equipaje. No hubo despedidas ni adioses ni bendiciones ni lágrimas ni nada. No estaba enojado, debido a que no me prohibió irme, porque ni siquiera le pedí permiso. Le avisé que la alerta roja en mi economía estaba taladrándome la existencia y por eso me iba. No dijo nada.
      Francamente no me dolió, no me hirió esa conducta que ya era endémica desde hace mucho tiempo. Me dolía mi situación y haber quebrado mis sueños y ya no luchar más. Sabía que en Estados Unidos iba a limpiar mierda, y sabía que pagaban bien por limpiarla. Y así lo hice. Pero como no soy una persona inteligente, volví a buscar andar en el medio artístico y vaya que si me patearon el culo, no todos, pero la mayoría. Sí hice cosas, pocas, como artista por allá.  No tuve mucha comunicación con mi esposo ni aun cuando tuve los peores problemas, económicos, que fueron pocas veces, pero de salud sí, pero no me comuniqué con él. ¿Para qué? Conocía la respuesta: ¿ Y yo que puedo hacer? Y esa, es una respuesta inteligente.
      Me atacó el "homesick" le dicen. Extrañé el hogar. Padecí eso cuando llegué a la capital, cuando dejé mi pueblo y el hogar paterno, y sólo me acordaba de los buenos momentos, y me iba cada fin de semana a la casa de mis padres cuando era niña. El trato real, me recordaba el por qué no debía vivir en ese sitio, pero pisaba una y otra vez esas malditas trampas de la nostalgia. Me volvió a pasar. Me sentí demasiado sola. Allá, casi todos se sienten así, pero ni así se ayudan. Allá es peor. Ellos saben a donde les duele. Es como decir: ¿Ves esta llaga? me arde, me quema, me sangra, y si me pones el dedo, casi moriría del dolor y va el hispano, que tiene la misma llaga, y sabe cuánto duele, cuanto arde, y sabe, que si alguien le pone el dedo, casi moriría del dolor, aun así, este hispano va y pone impiadosamente el dedo en la llaga de su compatriota. Así es allá. Y el hogar que extrañé fue mi país, porque hogar, lo que se dice hogar, sabía que ya no lo tenía, quizá, por aquello de que la esperanza muere al final, pensé que lo tenía, pero no me hacía mucha ilusión. Yo quería volver a mi Patria y mi ciudad. ¡México!
        ¿Dolió volver? ¡Sí! No extraño para nada ni a nadie en de Estados Unidos. Es decir, no la ciudad, no el país, ni a ninguna persona. Extraño la última recámara que renté por el área de Missouri. Era un trailer que tenía tres recámaras. Una en la parte norte de la casa, una enmedio y la mía, al final. Tenía un baño con tina que limpié a consciencia con ácido muriático. Gozaba de unos plácidos baños de tina con burbujas, con música y burbujas. Era muy pro-positiva. Era feliz. Cuando salía de mi casa y tomaba el coche, uno mío, y otro prestado, pero tenía automóvil, podía ir a comprarme la comida ( no la que se me antojara ) pero la que había, era buena comida. Además, el dueño de la casa, fue muy gentil y sí cumplió con el trato de rentar la recámara con derecho a usar la cocina ( la otra casera hizo el mismo trato, pero no lo cumplió)  Así que me dio por cocinar y el dueño, ¡comía de mis guisados! ¡Buena y larga vida don Jaime Landlord. (Ese no es su apellido ) no conozco su apellido, le puso "landlord" porque según yo, eso en Inglés significa "arrendador" o "dueño". Era un hispano de los Altos de Jalisco, muy bien parecido con una esposa que no estaba casi nunca en la casa, ya que se recuperaba de una terrible parálisis. La veía los fines de semana, y siempre tuvimos buenas pláticas. ¡Si tuviera esa recámara aquí! ¡Con un clóset enorme para mí sola! Dejé toda la ropa allá porque era vestuario de verano que compré a buen precio en un lugar llamado ARMY (ropa de segunda, de buena calidad y muy pero muy barata: hasta 25 centavos de dólar) lamentablemente la dejé. Al ser Octubre, pensé que aquí sólo usaría ropa de Otoño Invierno, pero no está frío, al contrario. La ropa que dejé aquí en México me está grande, perdí peso en USA. 
       Traía únicamente 800 dólares, que se volvieron tal vez veinte mil pesos. Eso fue muy molesto para mi esposo. Ese fue el recibimiento tras un año de ausencia. Lo peor, es que, lo comprendo, se acostumbró a su cama, sólo. Ni cuando soltero, dormía solo, dormía con su mamá. Conmigo conoció muchas ciudades y hasta países, por mi carrera. Aprendió a manejar los coches que compré, y bueno, llegué a una casa que tiene reglas diferentes. Nunca fui ama de casa, pero, casi estábamos de acuerdo. Ahora no. Mi esposo volvió a sus costumbres de cuando vivía con su madre y hermanos. La austeridad ante todo. Conmigo se volvió despilfarrado porque lo aprendió de mí. Canceló muchos servicios como el cable para ver televisión de paga. El teléfono residencial porque sólo usa su celular, por cierto, yo lo compré y el contrato estaba a mi nombre, aprovechó mi regreso para cancelar el contrato y usar un teléfono con tarjetas de prepago. Cada quien tiene que comprar su comida. ( A la "americana) irónico ¿no? En fin que, este Domingo el Facebook me avisó que era mi aniversario de bodas (pero la religiosa)
       Mi celebración fue en la mañana: Una charola de plata con un desayuno que consistía en un omelete natural. Cereal, gelatina y un jugo de naranja. Se parecía mucho a mis desayunos en Estados Unidos. No era con jugo, era con una soda, me comía dos naranjas con chile el polvo. Y bueno, mi desayuno venía acompañado con un florero con una rosa que tenía un diamante en el centro. De ahí: ¡desperté! Y mi esposo me dijo: ¨¡qué bueno que despiertas, Es principios de mes, hay que pagar el predial, la luz, el mantenimiento y ya toca pagar la verificación del automóvil!
     Pido perdón a quien se ofenda por  este escrito, porque no hablo de mi vida, sino la vida de mi esposo y tal vez no tenga yo ningún derecho, pero les recuerdo que yo, no soy inteligente.
      Soy una persona con muy malas costumbres. Quejarme es una de estas. Pero no todo está mal. Tengo la firme determinación de salir avante como actriz y haciendo cine. También, la otra mala costumbre, de poner muy cómodas a las personas que viven conmigo. Don Jaime Landlord, cada vez que le recordaba que ya se acercaba mi regreso a México se compungía todo, porque estaba enfermo de añoranza pero no se atrevía a abandonar a su mujer en el estado delicado de salud. Dijo que ya no la amaba, que la añoranza al país le había matado el amor, pero le daba miedo que Dios le fuera a castigar porque a un ser humano no se le abandona en esas condiciones. ¡Mh! Me acordé de cuanto recibí un rozón de bala en el brazo por envidias e insidias de unos compañeros que no querían que yo apareciera en "prime time" de un concurso de imitadores muy popular en televisión. La noticia del atentado hizo que los productores me negaran la participación porque esto ponía en peligro a los demás. Pues sí, "si han de matarte que te maten sólo a ti ¿ que culpa tienen los demás?"
        Recuerdo que aquella herida me provocó una especie de locura temporal, por la fiebre, me dijo mi esposo que le proferí terribles insultos. Se fue. Se fue a la casa de su madre y dejó pasar un día. Una vecina me asistió. Cuando mi esposo regresó venía con la determinación de que si no estaba mejor, me internaría en un manicomio y promovería el divorcio. No es muy de esa idea, les repito que en la religión católica, el divorcio es pecado. Y sí, es que, al hacer los votos se dice:
      Yo, te tomo como esposo o esposa, como compañera para amarte y respetarte, cuidar de ti, serte fiel y estar contigo, en las buenas y en las malas, hasta el último día de mi vida.
FELIZ ANIVERSARIO !!!

sábado, 7 de enero de 2017

¡MALDITO SEA TU AMOR!




¡MALDITO SEA TU AMOR!





Nos reímos del honor y luego nos sorprendemos traidores entre nosotros
Clip Staples Lewis
(escritor británico)





      Era una tarde esas, que el sol cae pesadamente de un modo tal, que lejos de llenarme de energía, me agobié, me puse triste, me deprimí. ¡Cómo quisiera dormir! pensé. Eran apenas las cinco de la tarde. Si me dormía -estaba segura que sí me quedaría dormida si me lo proponía- me despertaría a la media noche, o apenas pasada. Entonces, el peso del silencio nocturno me daría otra bofetada, como esa tarde en que ya agonizaba el verano, no había hojas verdes en los árboles ni flores multicolores en los jardines, ni nada que pudiera decirme que la vida era digna de vivirse. A cualquiera le pasa. ¿Saben a quién no le pasa eso? ¡A los muertos! Y yo estaba viva. ¡Bien viva! Por lo mismo ni me dormí, ni me quedé en mi sofá rumiando esa depresión que me increpó injustamente y me puse a ordenar mi cocina. Me inventé tareas que aparentemente no tenían que hacerse. Primero desarmé la estufa y puse a remojar los quemadores, aunque no tenían cochambre, algo se les iba limpiar, en lo que el químico hacía efecto, saqué la vajilla para ocho personas que hacía tiempo no usaba y la lavé toda. Limpié a conciencia los anaqueles de cristal que tenía en una mesita a un lado del fregadero y así, cuando menos me di cuenta ya eran las nueve de la noche. Esa luz insidiosa de un sol que amaneció sádico, al menos conmigo, ya se había apagado y estaba, muy probablemente repartiendo luz alegre, insidiosa, indiferente, etc, según su estado de ánimo. Quizá en España o cualquier otro país de Europa, amaneció sarcástico, feliz, o indiferente. Así es el sol. Es voluble, pero es el sol ¿quien de los mortales que vivimos debajo de él podemos hacer algo contra éste? Si acaso, cuando nos achicharra las emociones si andamos en la calle, nos ocultamos al amparo de un árbol, si es que andamos en algún sitio donde haya árboles, si no, nos protegemos con un parasol, si es que lo traemos, o a veces, nos cubrimos con algún sombrero, en fin, que sólo nos escondemos, nadie poseemos un arma de altísimo calibre para destruirlo en mil pedazos a la vez que le decimos: ¡Deja de estar jodiendo, pinche sol culero, e hijo de la chingada!
      A la mañana siguiente gracias a la terapia ocupacional que tuve, amanecí de muy buen humor. Tengo un negocio por Internet y obtengo buenos dividendos, y si a veces me deprimo es porque ¡soy una mujer muy sola! Pero esa mañana mi soledad se terminó. Un hombre indigente me miró directo a los ojos. Estaba hecho un guiñapo, con la ropa sucia, la barba crecida, bueno, un asco. Pero algo, no sé qué fue, me movió no sólo a darle una moneda para que siguiera fomentando su vicio a la holgazanería. Lo levanté como pude, y me lo llevé a mi casa. Y no sucedió nada de lo todos pudieran imaginar. Le dije que se metiera al baño a lavarse y así lo hizo. Arriesgue todo al dejarlo solo y me fui de inmediato a comprar rastrillos para afeitar, desodorante, y hasta ropa nueva y quedó hecho un "dandy". 
       El trato que llevamos día con día, nos fue acercando más y más. Me dijo que una depresión lo derrumbó al grado de hacerse daño de ese modo: deambular sucio e indigno por las calles. Me lo agradeció de un modo tal, que, aunque nunca me pasó por la mente, este hombre me dijo que se enamoró de mí, y yo también de él, o quizá, unimos  nuestras cobardías e hicimos un valiente de dos. Y salimos avante. Nos casamos. Jamás lo vi interesado en quitarme el dinero ni nada por estilo. Al contrario, se empleó en lo que sabía hacer antes de ser un limosnero sórdido en las calles. Era contador público, y si bien, le ayudé al principio para que montara su despacho, me devolvió en dos meses, peso sobre peso. Éramos felices.
       Con toda esa "buena suerte" llegó también en poco tiempo una mujer, que venía de un pueblo. Buscaba trabajo de lo que fuera, se ofrecía de lavandera, de cocinera, de niñera. No era muy joven. Era casi de mi edad, pero se le veía la buena voluntad en su ropa pobre y vieja, pero limpia. Tenía una sonrisa espléndida y no dudé, así como hice con mi esposo, dejarla que trabajara en mi casa. 
       Le regalé vestidos que ya no usaba y algunos los tuvo que ajustar para que le quedaran, pero otros le vinieron como guante. Aprendió rápido y siempre fue eficiente como mi mucama, mi confidente, hasta mi secretaria. Resultó hábil para manejar mi computadora, y cuando el trabajo se venía más fuerte, hasta sabía responder correos electrónicos. Aunque debo admitir, que su trabajo era el de una señora de servicio. Por ello, si mi esposo y yo estábamos en la sala viendo alguna película o escuchando música, le pedíamos que nos llevara una charola con alguna botella de vino, o bien, algo de té, café y bocadillos.
        Nunca me di cuenta que al vestirla mejor, tal y como lo hiciera con mi esposo, se volvió una mujer digamos interesante. Y nunca creí que esos guiños de ojos que mi esposo le hiciera cariñosamente, eran porque le caía simpática, no porque le gustara. Nunca me percaté si ella se ponía incómoda con esa situación. Su conducta, sí, eso sí no lo negaré, cambió. Con mi esposo se mostró un tanto más seria. Hacía un gesto de molestia cuando sabía que yo tenía que salir sola y ella tenía que estarse en la casa, y si yo no llegaba a tiempo, ella tenía que darle de cenar a mi esposo.
      ¡Ella me traicionó! Las veces que llegó a quedarse sola, después me enteré, y le gustaba medirse los vestidos que, francamente no tenía a donde lucirlos, pues no la llevábamos al teatro o al cine, y parecía que no tenía suerte para conseguir novio, mi esposo la acosó, y ella nunca me dijo nada. No le creo en absoluto que era para no mortificarme. No le creo que ella se callara y "sufriera" la angustia del acoso para que no fuera yo a perder mi matrimonio que me salvó de aquella soledad que me abrazaba maniaticamente, aunque tuviera una casa bonita, ropa de calidad y muchas cosas que no llenaban el vacío de mi vida.
       ¡Ella debió decírmelo! ¡Hipócrita! Sonrió, de una manera quizá muy fingida, cuando le mostré las fotos de mi boda. Creí que nos amaba como pareja, del mismo modo que nosotros la amábamos a ella. ¡Tramposa! Me mostró amor recibiendome con una mesa muy elegante, con flores frescas, velas, una cena como para fiesta. 
       Y tuvo que llegarse el día, o bueno, la noche, en que estaba ataviada con el vestido que le regalé y que sólo usaba para verse en el espejo y hacerse una "selfie" cuando la vi forcejear con mi marido, y la descubrí en el acto. ¡Maldita! Me le fui encima y la zarandeé. La empujé a la puerta, la eché a la calle y mi esposo me ayudó. ¡Maldita coqueta! No agradeció todo cuanto yo hice por ella. Maldije el día que la encontré. Ella, una hipócrita que me hizo creer que me quería, y estoy segura que siempre me odió, porque yo he tenido mejor suerte que ella, y de eso, yo no tengo culpa alguna. 
      ¿Que demonios le pasó? ¿Dónde quedó su gratitud? La vez que la encontré tenía señas de cansancio, parecía que tenía días y días de andar vagando, y nadie, solo yo, por estúpida le di asilo en mi casa. Le di de comer, le di ropa, le di una posición. Segura estoy, que una de sus amigas, sirvientas y empleadas como ella le aconsejaron. Urdieron trampas contra mi. Ya me la imagino, con alguna empleada de quinta como ella, en un conciliábulo proyectando sus planes maquiavélicos. Tiró por la borda, las veces que yo, hasta un beso en la frente le di, las veces que lloró conmigo por esa soledad que yo conocía y sabía cuánto dolía, pero siempre, le di la enorme esperanza de algún día conseguirle un buen partido, aunque ella decía que no le interesaba. Que tenía un trauma ¿Quien va a creerle eso? Ella tenía su plan, y era, el de quitarme a mi marido. Los envidiosos no propiamente quieren tener lo que es tuyo, lo que quieren, es que lo pierdas. Los envidiosos son infelices, y quieren que uno sea tan infelices como ellos. Pobre de mi esposo si no llego a tiempo aquella abyecta tarde en que, sabrá el buen Dios de qué se valió para volverlo loco, y lo hizo perder el control, ya que él, estaba loco, la tocaba con lujuria, y ella, hacía como que se defendía. ¡Hipócrita!
       ¡Así la vida! ¡Así es la gente! La ingratitud a todo lo que da. Y no me conformé con echarla a la calle y no me conmovieron su lágrimas ácidas, quizá de rabia más que de dolor. Abracé a mi amado esposo, y comprendí, que él, sólo reaccionó a un instinto. Es hombre y su virilidad está al máximo. Y mi vida con él seguirá como siempre. Seguiremos siendo felices él y yo, pero, mi verdadera felicidad, es un secreto, será, cuando logre destruir a esa rompe hogares. Seres, con tal vileza en el alma, no debieran existir. Así que, la pista no se la he perdido, y no sé cómo, pero he de truncar todos sus caminos. He de verla perdida, prostituyéndose o no sé qué más. Esa soy yo, soy todo amor y bondad, lo reconozco y me entrego sin reservas, pero también tengo ese lado oscuro tenebroso y que no puedo ni quiero controlar. He de destruir a esa traidora, así me cueste mi propia vida.

jueves, 5 de enero de 2017

ESTOY SEGURA QUE ME ENGAÑA, ¡Y NO ESTOY DISPUESTA A PERDONARLO!


ESTOY SEGURA QUE ME ENGAÑA ¡Y NO ESTOY DISPUESTA A PERDONARLO!
(the fucking cheated guy)












            Eran mis primeros meses viviendo en un edificio nuevecito. Todo era nuevo, las alfombras, las estufas de las cocinas "equipadas" (sólo con una estufa ) pero con eso alcanzaba la categoría de "equipada" y por ende, también el título de "Residencial Mop" En ese entonces yo no entendía que se trataba de un residencial "trapeador" pero sonaba bien, o suena bien ¿no? "Residencial MOP", según esto, creo se tratan de las iniciales de la hija del dueño, no sé, ni me interesa, sólo sé, que por tratarse de "residencial" mi impuesto predial es más caro, que si se tratara de "condominios el azulejo" o el famoso "Patio Tanito" ya extinto allá en Veracruz o bien,  cualquier otro nombre. Bueno, a lo hecho, pecho, No obstante que está justo en la zona de Jamaica, el mercado de las flores y el cual, desde que vivo aquí ha sobrevivido a cuatro terroríficos incendios, (este Diciembre 2016 acaba de vivir el último y sigue en pie) me encuentro muy cómoda en un edificio muy tranquilo, y si vives a puerta cerrada mucho más.
            Inicié mis cursos de Inglés cuando recién llegué ahí y aunque mi esposo estudió Inglés porque en la carrera de ingeniería química metalúrgica y en ese entonces no había Internet, muchos libros que conseguía en las bibliotecas estaban en Inglés y por ello se vio en la necesidad de estudiarlo, pero lo odia. Así que, ni soñar que con él pudiese practicarlo y si acaso, veo películas en Inglés, con los subtítulos en Inglés y solía comprar unas revistas muy caras que se llaman "Think in English". De pronto vi un cartoncito triste y descolorido en una pared donde alguien ofrecía clases de Inglés, conversación, cursos básicos, etc. Fui y me encontré con una joven muy, pero muy bella, sonriente, extremadamente delgada y nada más por eso la odié, por lo demás, me pareció encantadora. Vive en uno de los departamentos más grandes que conforman el condominio, y por ende, los más caros. Estos departamentos tienen una cocina más grande, una sala más grande, aunque las recámaras miden exactamente igual que el resto de todo el condominio. El edificio "A" y "B", es decir estos dos primeros, son de los ricos. Son los departamentos más grandes.  Cuentan con un estacionamiento más amplio y se supone que hay menos problemas para los que tienen automóvil. Los problemas empiezan a partir del "C" y "D", luego "E" y "F" (dicen que es el menos problemático y donde, casualmente viven muchos artistas) Vivo yo, aparte dos departamentos están ocupados por unos músicos que unos, ensayan quedamente, y en el otro, quien sabe si ensayan, pero se siente siempre un fuerte olor a marihuana, pero jamás hacen desmanes ni nada por el estilo. Sólo se les ve salir cada fin de semana con sus sus instrumentos musicales. También vive una joven de artes plásticas, que en su puerta tiene una enorme calcomanía que dice "SOY GAY" y bueno, creo que ni al caso, ya que, no niego que es una mujer muy bella, pero sus pantalones y zapatos masculinos, la chamarra de piel y todo ella, luce muy varonil, por ende, creo que ese "warning" está demás, pero ella sabrá. Es su casa, es su puerta, es vida.Y hará algunos dos años, en mi mismo edificio vivió una "señorita", al menos así lo gritó en una junta que se hizo para informar sobre los gastos que se habían hecho de pago de mantenimiento, vigilancia, recolección de basura y se pidieron algunas opiniones para el mejoramiento de los servicios o bien para que hicieran algún anuncio que fuera de interés para nuestra "muy armoniosa" comunidad del "Residencial MOP". Y fue ahí cuando esta mujer dijo: "Soy la señorita "fulana de tal" y aclaro, "se-ño-ri-ta"; recién acabo de arrendar el departamento fulano de tal, y tengo a la venta filtros para purificar el agua. 
      Yo me retiré de la junta porque no estaba interesada en adquirir dicho filtro ni mucho menos indagar el por qué una mujer que ostentaba unos muy bien llevados cuarenta años, y aun era se-ño-ri-ta. Al principio me agradó, pero después fue molesto. Ensayaba arias de ópera, y nunca supe si trabajaba como cantante pero en un momento dado, anduvo de puerta en puerta, no ofreciendo filtros para purificar el agua, sino para decir que toda casa que tuviera una Virgen de Guadalupe era una casa endemoniada, etc y en fin, no sólo yo, sino muchos le dieron con la puerta en la nariz. La que le dio más fuerte, fue mi vecina Lupita, ella, es pariente de Alfredo Leal, y es por ello, que en algunas ocasiones, se le ha visto en algunas comidas íntimas que hace Lupis, a la mismísima Magdalena Leal, quien no permite que se le tomen fotografías para subirlas a Facebook. Lupita fue cantante en sus años mozos, pero se retiró porque se casó, muy, pero muy joven, con un hombre muy, pero muy viejo. Obviamente, es viuda, hace años, pero muchos años. Volviendo a la se-ño-ri-ta ya sus arias de ópera  me parecían chillidos de marrano en el rastro. Una tarde, bajé y me dirigía al edificio "A", precisamente con la vecina que ofrecía sus clases de Inglés y vi en la puerta de la se-ño-ri-ta un pasquín de lo más ruin, soez, salaz, y cobarde que decía: "¿Esos gritos que das con tus cánticos es porque te metes el dedo en la panocha? ¡Quiero ese culo virgen! Admito que aunque me indignó sobremanera, no hice  nada y fui a mis clases, o bien decir, a mi conversación de Inglés. Y me enteré de una manera casual que esa se-ño-ri-ta, había dejado ya esa vivienda. Nunca supimos si fue por el pasquín o porque no convenció a nadie de tirar las guadalupanas, o porque no vendió filtros, en fin, que nadie la extrañamos.
        Susana es una mujer casada y con un hijo, No trabajaba en ese entonces y se aburría horrores en su enorme departamento sólo atendiendo a su pequeño que aun no tenía edad ni para ir al kinder garden, por ello puso el letrero de las clases de Inglés, y no consiguió más alumna que yo. Yo, estudié Inglés en dos academias por nueve meses pero necesitaba practicar. Así que cuando ella me mostro su diploma donde la acreditaba no sólo como maestra de Inglés sino que tenía en dicho título la acreditación de "English as second language"
          Creo que no voy a comentar mucho al respecto sobre mis conversaciones en Inglés con la linda y bella Susana. Más que práctica en Inglés (que sí me funcionó) prácticamente fue una especie de conversación en Inglés y piscóloga o paño de lágrimas "at the same time and for the same price". (al mismo tiempo y por el mismo precio)
              Yo le contaba (en Inglés) a Susana sobre mis frustraciones, los planes que no llegaban a buen término, los que sí (entre estas pláticas, ella me corregía, me decía cómo tenía que pronunciarse o decirse tal o cual palabra) y ella a su vez, me contaba en Inglés  lo difícil y aburrido que era ser ama de casa, estar encerrada y no poder trabajar más que en su casa, lo complicado que resultaba limpiar el sofá que su hijo rayaba con un plumín, y ¡el niño! ¡Ah como interrumpía ! Un niño hastiado de estar encerrado y ya no le entretenía la televisión que sólo contaba con los canales de la TV abierta (no contaba con cable) y el edificio, con todo y que es "Residencial MOP" no cuenta con áreas verdes ni sitio para que jueguen los niños. Hay gente que insiste en tener mascotas y no hay espacio para tenerlas. No he tenido problemas, pero algunas veces vi, a los dueños de sus mascotas, sacarlas cargando, para llevarlas a hacer sus necesidades fisiológicas en algún jardín que no está muy lejos del lugar. Les repito, no hay problemas. Bueno, sí. El edificio "E" "F", "le llaman la vecindad vecindad venida a más" Los últimos meses que estuve en México, me enteré que estaban a casi nada, de lograr poner una vaya y hacerles una entrada aparte, porque son la gente más conflictiva, la más vulgar, la más corriente que me ha tocado ver. Ellos son los únicos que cuelgan tendederos en los balcones, tienen macetas en los pasillos de un modo tal que esos pasillos parecen junglas, y todo mundo se pregunta, ¿que irán a hacer su un día nos llega un terremoto, ( ya han habido) de la magnitud del 85 si tienes sus pasillos bloqueados, pero en fin, quizá ellos tengan sus estrategias. No hacen conflicto con nadie más de los otros edificios, entre ellos se entienden. También tengo entendido que no le hablan a NADIE de los otros edificios, al menos yo, no tengo de amistad a nadie, que vive en ese edificio o esos edificios: "E" "F".
      Y al grano. En una de esa pláticas que tuve mi "conversation´s teacher" la vi llorar. Era un río que le brotaba por sus ojos y me decía que había percibido que su esposo, su amadísimo esposo que la tenía prisionera en su departamento, el más caro del "Residencial MOP" le era infiel. Cuando le pregunté por qué pensaba eso, me dijo que era una especie de presentimiento. Le pregunté que si el esposo llegaba a tiempo a su casa a cenar, (cosa que sí era verdad) a eso de las 9 con 10 la clase se daba por terminada porque el señor estaba ahí "on time", "always smiling and showing very good mood". "Time to go" pensaba yo. "The class is over".
        Y a la siguiente tarde otra vez, la misma plática, más enorme el caudal de lágrimas. "I´m so disappointing my dear, you are a very lucky guy, you have your lovely husband, I can imagine, he, so tender with you, worker, kind, polite... I envy you ¡Sob! ¡Sob!
         Y a pesar de que le pregunté, que si llegaba a tiempo, cosa que corroboré, que si tenían sexo (eso no lo corroboré) pero ella me dijo que sí, que si ponía algún pretexto para salirse los fines de semana, pretextando ir con algún amigo, y ella dijo que no, que los fines de semana salían juntos, ella, él y su hijo... ella insistía que su esposo le estaba siendo infiel. Era un sentimiento, profundo, real, y nada ni nada podría convencerla de lo contrario.
         Bueno, ante tan absurda necedad y sufrimiento a lo puro pendejo (eso no le sé decir en Inglés) le dije: No te consta. No lo has visto. No ha llegado con la ropa manchada de "bilé" ni sus camisas huelen a perfume de mujer, de otra mujer, y ella a todo dijo: En efecto, pero ¡Estoy segura! Y le hice otra pregunta: ¿ Y no estás dispuesta a perdonar una infidelidad, no obstante que te tiene viviendo como reina, te hace el amor cada vez que ambos están de acuerdo, te saca a pasear los fines de semana ? Y ella dijo: "¡No! I am not a fucking hassole enough for tolerate such humiliation. I'm his wife... his stupid wife who take care his son, locked in this house and working, cooking, cleaning as a fucking slave ! I won´t forgive him ¡Never! " ¡Oh My God! pensé yo, así, que le respondí en español, no fuera a ser que yo, por no tener el diploma de "second language" no me fuera a entender:
       Susy, cuando llegue tu esposo, le dices, tu decides si antes o después de cenar, mira, no me consta, no te he visto, sólo lo intuyo, pero tú y yo ¡hemos terminado! Porque como ya te dije, no me consta, no te he visto, es un simple presentimiento, pero ¡hemos terminado! Y si quieres en Inglés le dices: ¡Go the hell bastard son of a bitch! ¡Get out of my life! ¡Disloyal, dishonest, piece of shit! Fucking man unable to understand you wife who love you so deeply! ¡Get out!  Recuerdo la mirada de Susy con el ceño fruncido y su silencio de casi tres minutos. Y me dijo: "Ok. The class is over, and if you want, I´m going your money back"
        A la semana siguiente, toqué el timbre de su puerta, me encantaba oírlo porque eran unos pajaritos que cantaban como en una gloriosa primavera. Susana abrió y me brindó la mejor de sus sonrisas y cuando le hablé en Español me respondió: ¡I don´t understand. Remember, I´m your English teacher, so, is time for talk in english only...!
            Lo primero que le pregunté obviamente, es cómo iba su situación marital, la semana anterior la vi casi colapsar y me corrió de su clase. (Me debía una hora de conversación, porque eso ocurrió a las 8.) Total, que me dijo que no le dijo nada a su esposo. Que me agradecía infinitamente la idea de meditar lo absurdo de una situación que no le constaba, que el esposo no le había dado motivos para dudar, total, que todos felices y contentos y me hizo una oferta que no sé por qué, pero nunca la pude aceptar:
           "Whenever you want, at any time you want, there are my truck. We will go to spy your husband, and we will both discovered him, if he is flirting with any teenage students. You know, you have the absolute right to know, if he is loyal and faithful"
               ¿Really? ¿So do you think I waste my time on that kind of bullshit Susy? ¡Good luck my dear! ¡And the class is over, really, really finished!
              ¿Usarías tu valioso tiempo en "perseguir" a tu marido sólo para saber si te es fiel? A mi me da mucha flojera... ¿ a tí no ?








NOTA* No tengo el afán de ofender a nadie, porque no tengo ningún diploma como "English as a Second Language" y si bien, (sigo estudiando Inglés, y aunque decían que era fácil, creo que no me está resultando) creo que debo traducir, aunque ustedes sí entiendan lo que está escrito en inglés: 

"¡No! I am not a fucking hassole enough for tolerate such humiliation. I'm his wife... his stupid wife who take care his son, locked in this house and working, cooking, cleaning as a fucking slave ! I won´t forgive him ¡Never! "
No. Yo no soy su pendeja para soportar semejante humillación. Soy su esposa. Su estúpida esposa quien cuida a su hijo, encerrada en esta casa, trabajando, cocinando, limpiando como jodida esclava. No lo perdonaré ¡Nunca!
 ¡Go the hell bastard son of a bitch! ¡Get out of my life! ¡Disloyal, dishonest, piece of shit! Fucking man unable to understand you wife who love you so deeply! ¡Get out!
Vete al infierno bastardo hijo de de la chingada. Fuera de mi vida, desleal, deshonesto, pedazo de mierfa. Jodido hombre incapaz de comprender a tu esposa que te ama tan profundamente ! ¡Fuera!

 "Whenever you want, at any time you want, there are my truck. We will go to spy your husband, and we will both discovered him, if he is flirting with any teenage students. You know, you have the absolute right to know, if he is loyal and faithful"
               ¿Really? ¿So do you think I waste my time on that kind of bullshit Susy? ¡Good luck my dear! ¡And the class is over, really, really finished!

 "En cualquier momento, a la hora que quieras ahí esta mi camioneta, ambas iremos a espiar a tu marido, y ambas descubriremos si está coqueteando con alguna de sus estudiantes adolescentes. Tú sabes, tienes todo el derecho de saber si es fiel y leal. Y yo le contesté. ¿De veras? O sea que crees que yo desperdicio mi tiempo en esas pendejadas? Buena suerte querida y la clase ha terminado, ha terminado en serio,

"I´m so disappointing my dear, you are a very lucky guy, you have your lovely husband, I can imagine, he, so tender with you, worker, kind, polite... I envy you ¡Sob! ¡Sob!

Estoy tan decepcionada querida, tu eres muy afortunada, tu tienes un esposo amoroso. Me imagino, el tan tierno contigo, trabajador, amable, educado. Te envidio
        

miércoles, 4 de enero de 2017

LA RESACA (la cuesta de Enero)

     
LA RESACA
(cuesta de Enero)




 Si algo sí voy a extrañar de mi estadía en Estados Unidos son dos cosas: la primera. Allá no viví, ni sentí si hubo la tan mentada "cuesta de Enero". Yo trabajé todo el tiempo y no hubo alza de precios, todo pareció normal, incluso la fiesta de Fin de Año fue una cena sencilla, una prima me invitó a su iglesia protestante, vi un show y (porque eso fue lo que vi) y de regreso a dormir. Mis primas la celebraron quizá, porque yo estaba ahí, pero me advirtieron desde que llegué, que en aquel país el día 1 de Enero se trabaja y considero que es lo mejor. El primer día de Enero acá en México es largo, triste, y lo peor, todo el entusiasmo, el amor y el cariño que siente la gente en las fechas de Navidad, todo ese amor que sienten por su prójimo, también se les apaga ¿Por qué? Por lo que ya dije antes. ¡Un año en USA! Y aunque me dolió muchísimo estar lejos de mi patria  ¡cómo se me olvidaron esas cosas! La resaca, lo que se dice resaca, esa yo nunca la sufro porque no consumo alcohol. Así que nunca despierto con el paladar herido con ese sabor a moneda de centavo (aquí no hay monedas de centavo, perdón) bueno, con ese aliento a cobre insoportable. ¡Claro que sí sé que es una resaca! Hace algunos años, no algunos, muchos años, por una violación y sus consecuencias me volví borracha en la ciudad y puerto de Acapulco. Era una mujer/niña de 20 años. Cuando se tiene esa edad, realmente, o al menos yo, era una niña. ¿Mujer? Ya lo dije antes, me hicieron mujer a fuerza, desgarrándome la inocencia con una violación. 
      Creo que muchas buenas cosas me traje de aquel país, un tanto de adicción al trabajo. Sí. Porque era ya la madrugada del día uno y yo seguía trabajando, haciendo planes, creando y ¡me urgía que el día 2 llegara porque el día uno podía vivirlo como una resaca (aunque sin alcohol) También acá en México, nos adelantaron la resaca: el gobierno o un virus que el mismo pueblo  quejumbroso se encargó de propagar (yo de eso sé casi nada) y nos desmadraron la temporada navideña con los "Putos XV de Rubí" ya que, apenas si hubo tiempo de reponerse de la cruda, comer el recalentado y lanzarse a la aventura hasta aquel poblado que sabrá Dios o el diablo donde quede. Yo no sé donde queda, porque ni siquiera hice el intento de ir. Si acaso no trabajé en casi nada, fue el 25 de Navidad. Aproveché a hacerme el regalo que siempre me hago ¡ir al teatro! porque en USA (Kansas) no hay, no para hispanos, y dudo que aunque sí lo haya la gente vaya. Yo, al único teatro que sí fui, y fui sola, fue a uno que se encuentra en una calle que se llama Metcalf, en una pequeñísima zona de centro comerciales, justo enfrente del Wendy´s donde si acaso trabajé dos meses, y eso fue en Julio, con la obra "Chicago". Iba adivinando los escenas porque la obra estaba en Inglés y si bien, mucha gente no me creía que yo tenía dos meses, cuando realmente tenía dos meses de estar allá, porque el idioma lo aprendí aquí y apenas si lo chapurreaba y me daba a entender, muy poco pude entender a los "gringos".  Y eso de decir que iba adivinando las escenas es mentira. La historia "Chicago" (que no he tenido la fortuna de ir a Brodway a verla) me la sé de memoria y por eso es que no fue aburrida, todo lo contrario. Las canciones sí me las sé de memoria. Las que más me gustan son la de Mr. "Celophan" "Nowadays" y la canción  "When you´re good to mama" y qué de decir de "Al that Jazz" ese tema no sale  sólo en Chicago, sale en otras películas como precisamente esa que se llama: "All tha jazz" que aquí en México le pusieron "Show time" Jajajaja. De plano se dieron cuenta que eso de "show time" sí lo entenderíamos. Esas producciones de Bob Fosse que ya nunca volveremos a ver. Cierto que en España, sí le pusieron "Empieza el espectáculo" y es que ellos no leen el cine, odian los subtítulos y todo lo ven con doblaje. ( es decir hay más trabajo para los compañeros de doblaje)
          El día uno de Enero me la pasé trabajando. Si no hay trabajo para dar un show, el trabajo está aquí en la casa. ¡Soy una productora! Los productores tenemos tiempo apenas para felicitar a nuestros empleados, darles algún regalo y a cuidar el patrimonio. Sólo que en este año, aunque sigo siendo productora, porque soy una persona que produce, crea, no tengo empleados (por el momento) y todo lo tengo que hacer yo sola, el trabajo es más. Es decir, preparo una cena navideña, levanto la mesa, lavo los trastes, limpio el piso, mantengo el orden, y aparte, tengo que seguir produciendo. Es demasiado. Y ahora la segunda: Allá no tenía ningún vínculo, por decisión propia, con el medio artístico de México. No envié felicitaciones a nadie, excepto a mi madre y ya. Tampoco recuerdo haber recibido saludos de nadie. 
         Una de dos, o no tenía amigos o quizá sí mandaron saludos y yo, por adentrarme al trabajo, que ya era el de limpiar casas, ni me enteré. Tenía un sólo vínculo con una cantante. Uno sólo, bueno dos, pero sólo una me hablaba, la otra no. No obstante que a ambas les llevé un regalo navideño la noche que hicieron una posada "muy a la mexicana" en el sitio donde ya estaba cantando. 
           Aquí en (la casa de ustedes, pero la verdad es mía por el momento) o en "su pobre casa" como suelen decir muchos para que la gente crea que son "buenos", bueno, la casa pues, es una manía que tiene la gente de creer que ser humilde en sentimientos es ser "pobre" Pobre en todo, la casa es pobre, la comida es pobre, y todo "pobremente" para hacer gala de esa "humildad" que francamente, ¡cómo es difícil de tener! ¿O no? Bueno, total que aquí en mi casa, el día uno, en lo que estudiaba libretos, ensayaba canciones, me di un espacio y aprovechando que mi esposo estaba aquí levanté todo en un "santiamén" lo navideño. ¡Cómo me purga ver una guirnalda navideña en una puerta en un mes de abril! En Estados Unidos, por el área de Missouri donde viví, era Julio, y ahí estaban, pendiendo de un hilo mohoso y polvoriento al tiempo que ondeaban las banderitas de las barras y las estrellas. Aquí, todo lo navideño lo quito incluso antes del día uno (siempre digo uno, porque decimos el primero de... pero no decimos el segundo de... ) es decir, decimos primero de mayo, pero no decimos segundo de mayo, por ende, así lo aprendí, es uno de mayo, dos de mayo, etc. 
         Todo esto es debido a que, el uno y el dos, viví una resaca con
 desorden de sueño. Ahora mismo, son las 3 y media de la madrugada y desperté a las dos. Antes de irme a USA, iba con un tratamiento psiquiátrico ¡Oh my God! sí, psiquiátrico, que allá, le di continuidad y prosperé bastante. Lo triste, fue que al llegar aquí todo cuanto avancé allá, acá, regresé a lo mismo. Desorden de sueño, desorden alimenticio, etc. Cuando mi vecina(la unica que he ido a ver y eso fue la nochevieja, me vio ya bien de cerca me preguntó si en aquel país me andaba muriendo de hambre. Y le dije que no, que todo lo contrario, si perdí peso en USA fue por los buenos hábitos alimenticios adquiridos, tales como desayunar, comer y cenar (leve) a mis horas y dos colaciones ligeras. Nunca tuve una dieta rigurosa ni pasé hambre. Aunque, mucho me atrevo a pensar que la dieta fue, la dieta "mexico", el "homesickness" quizá eso también me hizo perder peso, así que, si la báscula me muestra un gramo más, entonces emprenderé un viaje a la luna.
       Y ahora sí al grano. Por el hecho de haber estado allá, mis "amistades" en Facebook crecieron. Ignoro cuantos, mientras estuve allá me eliminaron, hasta el sol de hoy, no me he ocupado de ver de quién "sí soy amiga" y de quien no. Ya lo he escrito antes, la gente que nos pide la "amistad" a través de Facebook, no son nuestros verdaderos amigos. Pero eso sí, viven con un pendiente que ¡ay Dios! Tampoco, ni antes de USA ni después, me importó cuantos "likes" le daban a mis publicaciones. Incluso ahorita mismo no lo he checado ni lo checaré. Me acordé de mi casera, una mujer odiosa. Le renté un cuarto y fue una pesadilla vivir con "esa cosa" (eso lo publicaré con pelos y señas en VOLUNTARIAMENTE ILEGAL ) y digo la recordé y  me intrigó bastante cuando me comentó, ¿ya viste que con la foto del vestido rosa recibiste más "likes" que cuando te pusiste la blusa verde? ¡Oh my God! ¿Ven porque les he dicho que es una mujer indeseable? Y como las amistades, ya para ese tiempo, sobre todo artistas y gente vinculada con el medio artístico, que son pocas, pero ojalá sean buenas, ya había crecido, también solía decirme: "fulanita de tal, se cree la gran cosa y apenas si con esta foto tuvo 7 "likes" ¡Ay Dios!
        Y ahora sí termino, porque si a la gente algo no le gusta es leer, bueno, libros, cuentos, narraciones y eso. Facebook sí, aunque la gente escriba "que este año dios los allude y todos sus anelos se agan reahlida" y los "likes" ¡Ah! ¡cuán valorados son esos "likes" que te muestran esa bondad y esa alegría y gusto que tienen en sus corazones. Cuando le dan "like" a una publicación tuya es para decirte, "ya te vi" "ya estoy enterado". Infinidad de veces te vieron pero no te dieron un "like" porque es como si te estuvieran dando un pedazo de su vida. No importa si el "like" que dan se lo dan a un famoso que jamás se va a dar por enterado ¡es una celebridad! A los madrazos, si se da el tiempo, si quiere, si puede, (creo que es "si quiere) va apretar el "botoncito" de "like". Es esa LA VERDADERA RESACA que estoy viviendo yo. El año ha iniciado, en mi computadora veo que ya es día cuatro, pero aquí siguen las vacaciones escolares. Y bueno, yo, desde que existe el botón no "like" sino "me encanta" no uso el "like" y soy tan aturullada que he puesto "me encanta" a algún post de algún amigo que está anunciando que lamenta mucho la muerte de algún ser querido. Y la culpa la tengo yo, porque en mi afán de protagonismo, o bien, porque me interesa mucho leer otras muchas cosas, ( me hizo tanto daño leer Facebook que en un escrito que hice puse "saliba" en vez de saliva, y la otra vez, la actriz Arlette Pacheco, gran amiga y compañera me corrigió, no Inbox, duro y a la cabeza, y me dijo que escribí "boseto" en lugar de "boceto" ) es por ello, que leer tanto Facebook, me daña, los posts tan largos apenas si me doy el tiempo de leerlos, y menos si no me incumben. Y ahora sí, ya lo he prometido y no termino. ¿Qué me dicen de las fotos cuando uno aparece retratado con un "famoso" Esa celebridad que come, caga y mea igual que uno. Muchos, muchísimos "likes" como si posar al lado del famoso, algo de lo mucho que ha de tener se nos vaya a contagiar. Por ello, alguna vez, en mi cuenta de "twitter" publique una frase que dice Héctor Suárez en la película "El milusos" Si tengo dinero me prestas, si no tengo, no me prestas... Estamos jodidos ¿No?

lunes, 2 de enero de 2017

¿QUIÉN CHINGADOS ES LETY GREY?



¿QUIEN CHINGADOS ES LETY GREY?












      ¿Quién? Una. Una pobre pendeja que tuvo la mala fortuna de nacer a pesar de los más de diez menjurjes que se tragó su madre para abortarla, la muy pendeja se aferró, quién sabe de qué resquicio desde el vientre que la envolvía, y quién sabe cómo se sostenía si no tenía garras, ni ojos, ni manos, apenas un parásito envuelto en una bolsa de líquido amniótico, y ¡no se salió! La muy pendeja. ¿Parásito? ¡Sí! ¡Parásito! ¡
     ¿Es o  no  un parásito aquel que no hace nada, y sólo absorbe y es alimentado a través de otro ser? ¡Sí! Como las garrapatas, las chinches. Suena fuerte, pero mi sobrino, estudiante de medicina y con magníficas ideas para hacer chistes y sarcasmos, e ignoro si es o no un comediante involuntario, dijo que sus maestros le dijeron eso. Si lo analizamos científicamente, eso somos antes de nacer. Bueno, hay quién después de nacer no hace gran cosa y sigue siendo un parásito y no hay que culparle. Es algo inherente que trae desde que fue concebido sin su voluntad. 
       ¿Ahora por qué Lety Grey?
        Si no puedes con el enemigo, te tendrás que unir a él. De ese modo no te quedarás sólo, echando garrotazos al aire con los ojos vendados, como cuando eres niño y te ponen a pegarle a una piñata. Ciego, con el hambre de triunfo y de dar aunque sea un sólo golpe, y de preferencia reventarla, para que caiga la lluvia de sorpresas que trae dentro, pero, bueno, a veces, quien la rompe no goza de tal festín, cuando se quita la venda ya hay una montaña de gente amotinada recogiendo las "ofrendas". ¿Y qué me dices cuando te quieren gastar una broma más pesada, y lo único que contiene la piñata es un puñado de harina? Peor ¿No?
         El "Grey" fue para poder parecerme aunque sea de nombre a esas mujeres hermosas, con las piernas y las nalgas requintadas de silicón, que más tarde las mató, las pudrió, las dejó marcadas, Aun algunas sobreviven, y hasta un documental anda rondando por ahí con el título de "Bellas de Noche" Hoy, ya ni de noche de día. El tiempo no perdona a nadie, y esto, ¡no lo inventó Juan Gabriel! escribió una canción bellísima pero no descubrió el hilo negro cuando escribió "abrázame que el tiempo avanza y el nunca perdona, ha hecho estragos en mi gente y hasta en mi persona". 
          En fin que don Alberto Aguilera Valadez, tuvo el buen tino de hacer canciones de todo tipo y ahora le adjudican frases creadas por los viejos que de tan viejo se hacen sabios, y dicen que él inventó la frase de que "Lo que se ve no juzga".
            Y volvemos al "Grey". Ese jodido "Grey" que muchos insisten que está mal escrito y dicen que TIENE que ser "Gray", La palabra sajona que significa "gris". No. En español la palabra grey, sí existe. Un ejemplo: Se unió toda la grey católica para hacer su celebración de la Semana Mayor. Otro: La grey artística convoca a todos aquellos agremiados interesados en las últimas reformas que se harán en el sindicato. Grey, gremio. Es lo mismo.
                 Mi primer nombre artístico, buscando algo fuerte y original, fue Leonarda. Más adelante buscaré periódicos, en donde aparece así en la publicidad de esos matutinios que quizá ni los estanquillos tenían tantos ejemplares, y estuve presente en un par de portadas vistiendo poca ropa, porque la política de ese periódico "moradito" llamado "El Fígaro" era tener en la portada a una beldad luciendo sus curvas. Como yo no las tenía, las inventaron. Yo era decepcionantemente flaca, pero uno de los colaboradores del diario llamado Giovanni Greco (quién sabe si ese era su nombre real) se prendó de mi voz, de mi persona, y tenía unos enormes deseos de que yo triunfara artísticamente. No lo logró. Ignoro cuando haya fallecido, pero siempre le voy a estar agradecida. A él, ya se le acabó el veinte y lo bajaron del carrusel de la vida y no creo que haya tenido tiempo alguno de protestar, y si acaso tuvo la intención de hacerlo, de todos modos ¡se acabó! ¡A chingar a su madre! como se dice a la mexicana. ¡And this is it! También dijo así Michael Jackson en el último show que ya no pudo presentar porque tuvo la mala idea de morirse antes. Se dice que mucha gente que adquirió los boletos para ese concierto tan sonado, no devolvió el "ticket" aunque no hubo concierto, porque se trata de una especie de reliquia, coleccionable, y que quizá los fanáticos conservan con mucho ímpetu.
          Yo, tras más de treinta años de carrera, no llegué a ser un monstruo como el Michael Jackson ese, persona que quizá, es tan amada por muchos, que si consiguen un poco de excremento, debidamente comprobado con ADN y todo, lo comprarían y pagarían lo que fuera a través de esas absurdas subastas donde le dan valor monetario a cosas que para algunos es basura, y para otros no. Como algún calzón sucio de preferencia de Marilyn Monroe.
            ¿Quién es Lety Grey? Así escribió mi último empleador que tuve en Estados Unidos en una revista llamada "Mi Raza Magazine" En Kansa City. Y ahí respondía a una serie de preguntas donde según yo describía la "gran personalidad" que era yo, el doloroso camino que hube andado hasta llegar ahí, a limpiar, a escribir, a editar, a asistir en lo que pudiera a las jóvenes que llegaban ávidas de triunfar en algún certamen de belleza, y bueno... no terminaría de decir todo lo que yo hice en esa revista. Fue un plan estratégico de aquel hispano emprendedor, que le ha ido bastante bien en aquel país donde llega mucha gente. Abandonan sus lugares de orígenes, incluso a la familia, con la firme promesa de volver por ellos, algunos vuelven otros ya no, Y todo "para ser alguien en la vida"
         Mucha gente, en aquel país solía decirme, mi mismo empleador me dijo: "Aquí tu eres doña nadien. Sí. "nadien" Y tenía razón. Y yo estaba ahí para entender por qué tanta gente estaba ahí  para ser "alguien" Esta palabra sí con "n" al final.
                Total que "Doña Nadien" se enfocó a trabajar muy duro, los primeros meses, después no le vi el caso. Vivía sola y no la pasaba mal con apenas 250 dólares a la semana. Más otros 100 o 60 que caían por hacer alguno que otro trabajo de cantante, de limpieza, de maquillista, etc. Así que en ese sentido, no me fue mal.
                   Grey, es un acomodo, ya que al principio fue Greg. Sí, por un hombre o no sé que cosa sea monstruo llamado Greg Nelson. Nacido en Lake Tahoe California. Me dio posada a cuando yo tenía 17 años y no tenía donde albergarme porque andaba sola en la capital de la República. Yo, era protegida por un sacerdote llamado Víctor, y no recuerdo su apellido, pero se hartó de mi, y razón no le faltó, porque yo no quería ser religiosa. No tenía la vocación y siempre fui muy rebelde. Así que, aprovechando que el sacerdote era el jefe de la materia de "Ciencias Religiosas" me iba a la Ibero, esa escuela esnobista donde tuve ¿la fortuna? de conocer en persona a Paulina, la hija del presidente de ese tiempo, José López Portillo. Era una chica guapa, de ojos azules, muy delgada y muy alta, y quizá aprovechando el alto mando ejecutivo de su papá, lanzó un disco que tuvo éxito en aquella década. "Desilusión" se llamaba el tema, y apenas si era una palabra llena de verdad, porque los mexicanos vivimos una enorme desilusión cuando su padre nacionalizó la banca y nos dejó endeudados de por vida. La chava era de lo más sencilla y buena onda. En la cafetería de la Ibero, siendo yo una chiquilla de 16 años, me juntaba con aquellos juniors que tocaban la guitarra y cantaban canciones de "Los Beatles", y cuando llegaba Paulina Portillo, pues, más grande se armaba la fiesta. Alguna tarde yo canté un par de canciones, escritas por mi, con esa guitarra que no supe de quién era y recibí muchos elogios y aplausos. Y Paulina, la hija del presidente me felicitó. Y de ahí no pasó.
       Una vez que fui lanzada a la chingada por el padre Víctor no me quedó más que buscar trabajo de empleada, de secretaria para ser más exactos. Me alteré la edad, 18 años, para poder obtener mi cédula cuarta (hoy ya no existe)
         Cuando canté aquellas tardes en la cafetería de la Ibero, me sonreía mucho un muchacho enorme con ojos azules que parecían cuentas de cristal y no ojos reales, llevaba barba y bigote. Era norteamericano. Recuerdo con su magnífico acento en español me felicitó y me dijo su dirección. Me la escribió en un papel. Vivía en la colonia doctores. Alguna vez se me ocurrió buscarlo y sí lo encontré. Me dio asilo en su casa, porque vivía en un departamento vacío, donde sólo ocupaba una recámara y la cocina. Todo lo demás estaba vacío. Así que no le pesó prestarme cobijas para que me acomodara en el rincón que quisiera y así, me ahorraría el pago de la renta. Nunca me faltó al respeto. Estaba consciente de que yo era menor de edad y que si bien, me había alterado la edad para poder trabajar como empleada, él sabía que yo era menor de edad. 
       Llegado un momento se volvió a su país. Lo lloré como si se hubiera muerto. ¡Nunca lo iba a volver a ver y fue un gran amigo!  Bueno, no sé si buena o mala persona era porque lo traté poco. Pero me tendió la mano y eso fue bueno. Nunca me pareció correcto que se presentara a la Iberoamericana sin pagar la colegiatura. Era "oyente" de algunas clases de medicina. Ignoro si en la Ibero se estudie medicina. También me decía que daba clases de Inglés en algunas empresas donde requerían que los empleados enriquecieran sus conocimientos con el Inglés, ese idioma que "nunca sobra".
        En cuanto tuve los 18 años reales no dudé ni por instante conseguir trabajo de cantante y lo obtuve. Fue en un cabaret. El inmueble lucía bien. Era elegante, con mobiliario fino, tapices de terciopelo, casi todo en rojo, alfombras muy mullidas, orquesta en vivo, pero, para todas las que trabajaban allí, sólo era un "putero" donde podían prostituírse y cobrar más caro "el acostón" porque se meneaban en una pista escénica. 
         Yo, Leonarda, con una voz muy delicada y un cuerpo escuálido no destacaba. Y me decían que no coincidía el nombre Leonarda con un cuerpecillo menudo y frágil. Yo, conservé los datos de tal Greg Nelson y le escribí un par de cartas. Sólo para notificarle que ya era artista, y que ya podían burlarse todo cuanto quisieran aquellos que no creían que lo lograría por ser tan flaca y tan fea. Recuerdo que me contestó una carta, que apenas si leí, y me deseó éxito. Para mi mala fortuna, la siguiente carta la recibí por medio de una amiga. Ya no vivía con ella, pero conservo mi correspondencia, que no era mucha, sólo fue esa carta. Y por esta carta me entero que el tal Greg Nelson, estaba de regreso en México y que vivía en el mismo edificio, pero no el mismo departamento. Estaba como huésped en la casa de un vecino. Lo fui a saludar y me dijo que se le conseguía trabajo en el cabaret y no fue complicado ayudarle. Si él me ayudó, no veía porqué yo no podía ayudarle. Se lo presenté al gerente y le dio trabajo de "garrotero" Se oye feo, pero garrotero es un ayudante de mesero. Se encargaba de mantener los ceniceros limpios, y asistir en lo más posible a los meseros. Apenas si duró una semana haciendo eso. Enseguida lo "ascendieron" a mesero y aunque ese tipo de personal no contaba con un centavo como sueldo, estos ganaban mucho dinero con las propinas y "bolseando" a los borrachos que  cabeceaban en sus mesas, abandonados a su suerte por su pendejismo y su puta irresponsabilidad. 
      No había vieja del cabaret que no terminara con los calzones húmedos soñando con las caricias del gringo. Este las ignoraba. Hasta a mí me ignoraba, pero yo ni al caso. Estaba tan entusiasmada con mis estudios de danza, de arte y demás, que lo menos que quería era una distracción de esa índole. Apenas si me enteré que se hizo amigo de un chileno, un joven muy amable que se encargaba de manejar las iluminación del escenario.
       Y sucedió una noche. Yo, casi nunca tenía dinero para gastar en un taxi porque todo se me iba en pagos a escuelas, partituras para los músicos, vestuario, etc. Siempre esperaba el metro, dormitando en el camerino para que se diera la hora. Alguna vez, sí tuve dinero porque recibí propinas una noche que la gente no prestó atención a las piernas falsas y les interesó mi voz. Recogí el dinero, como cuando se rompe la piñata. Y me quise dar el lujo de regresar a mi sórdido cuartucho, en el que casi siempre me despertaban las tortas de cal que se desprendían de la pared cuando me caían en la cara. 
       Y ahí sucedió. Un golpe seco me sacó de la acción. Cuando abrí los ojos el hecho estaba consumado. Me quitó el dinero y me despojó de esa puta virginidad que tanto cacareé por pendeja y presumida. Y creo que hasta aquí voy a dejar la historia. Como ya no era Leonarda, sino la "orquídea" porque, poco lo tomé en cuenta, pero este desgraciado me regaló una orquídea alguna vez, todas empezaron a decirme "Orquídea" y a veces "Orcas" "de cariño". Me odiaron. ¿Por qué a mí y no a ellas que se meaban a gotas por él? Quién sabe. El se encargó de negarlo. Y aunque el delegado de la ANDA me apoyó para poner una denuncia, que no pusimos porque un abogado dijo: "Jamás creerán que  una puta de un cabaret es violada" se desistió del asunto. No tenía testigos, y aunque me dijeron que los testigos "se podían fabricar" este sujeto tenía mucho material para fabricar testigos a su favor: SUS ADMIRADORAS. Y fue por eso, que dejé de ser Leonarda. Usé mi nombre real: Leticia, pero reducido a Lety. (significa alegría) y fue Lety Greg. En nombre de mi autor. Para que quedara para siempre, si es que duraba el nombre de la afrenta sufrida. Pero nunca pudieron decir Greg, con "g" al final, siempre decían Grey, o como ya dije "Gray". Y aquí les respondo, y espero que quede claro, quien chingados es Lety Grey. 


Aquí, la historia muy pequeña y adaptada a un talk show. El Palenque de Enrique Santos.
Con la gran actriz LAURA JERKOV Y MI GRAN COMPAÑERO CARLOS DONALD.

"DESILUSION" Tema escrito e interpretado por Paulina 
hija de quien fuera presidente de México
José López Portillo.

                    
               
          

             








DIALOGO ENTRE UN HOMBRE Y DIOS ¡SÍ! DIOS







DIALOGO ENTRE UN HOMBRE Y DIOS ¡SÍ!
DIOS












        Heme aquí Señor. Estoy a tus pies, derrotado y humillado. Tus otros hijos me han hecho el peor de los daños. Suponiendo pues, todo eso que se dice, que todos somos tus hijos, y que todos somos hermanos, y que nos amas a todos por igual ¿Por qué lo has permitido?
         Y Dios contestó: Sí. Todos son mis hijos, y a todos los amo por igual. Todos esos que te han humillado y te han hecho caer, se los he permitido porque tal y como tú lo has dicho, los amo. Les he concedido sus deseos. ¿Cómo yo, amándolos tanto, he de negarles lo que desean?
        Y el hombre dijo: Pero a mí me ha dolido. ¿Es que entonces los complaces a ellos y a mí no?
           Y Dios contestó: ¿De que modo quieres que te complazca?
          Y el hombre dijo: ¡Castígalos! Dices que me amas, que soy tu hijo, y yo deseo que los castigues.
          Y Dios dijo: No puedo castigarlos. Los amo. Yo no soy como tú. No te olvides que tú mismo lo has reconocido. Los amo. Es tal mi amor, que no puedo, no quiero castigarlos. Castígalos tú, porque eres tú quien tiene ese sentimiento de odio. Yo no. Yo no soy como tú. Yo no siento igual que tú. Yo soy amor, amor de verdad.
                Y el hombre dijo: Apenas puedo creerlo. No te entiendo. Dices que no puedes castigarlos porque los amas, que no quieres castigarlos porque los amas, es que ¿a mí no me amas?
                  Y Dios dijo: Te amo infinitamente, tanto como a ellos. Lo que te han hecho, lo que hacen, y seguirán haciendo me duele profundamente. Me hiere de una manera inimaginable verte sufrir. Pero también me duele que no tengas mi capacidad de amar. ¿Por qué no los perdonas como yo los perdono?
                      Y el hombre dijo: ¿Es que debo perdonarlos?
                       Y Dios dijo: ¡ Sí ! debes amarlos aunque te sobajen y te humillen, luego entonces, ese amor te conducirá al perdón.
                 Y el hombre dijo: ¡Es que no puedo! ¡Me han desgarrado el alma! ¡He sufrido las peores humillaciones!  ¡Me han vejado! ¡Han escupido sobre mi alimento! ¡Han levantado calumnias sobre mi persona! Se supone, que incluso los que más debieran amarme, es decir mis padres, me azotaron y me echaron a la calle, no me brindaron soporte alguno aun cuando lo necesité porque era yo un chiquillo indefenso... ¿Cómo quieres pues que perdone eso ? ¿Y encima tú ? No me consuelas, no me complaces.
                    Y Dios dijo: Yo te consolaré todo el tiempo que necesites porque te amo. ¿Complacerte? Es decir, ¿que derrame mi ira hacia a aquellos que tu odias? No. Eso no lo voy a hacer. Yo voy a estar aquí siempre. Cada vez que llores por todo lo que te hacen, y vengas a mi llorando, yo te consolaré porque te amo. ¿Eso no es suficiente?
                 Y el hombre dijo: Has dicho que  complaces sus deseos de hacerme daño porque los amas, y a mí no me complaces ¿ por qué?
                   Y Dios dijo: Ahora me ofendes. Derramas tu ira y tu frustración hacia mí. Me ofendes en el momento en que vienes lleno de rencor, al amor de los amores y le pides cara a cara que te complazca haciéndole daño a mis otros hijos...
                       Y el hombre dijo: Yo no te ofendo. Sólo pido tu justicia.
                      Y Dios dijo: No sólo me ofendes, sino que me decepcionas. Del modo en que, según tú, has venido humillado y derrotado a clamar venganza, así vinieron los otros. ¡No tienes idea cuánto me ha dolido! Y ahora tú, eres uno más, has venido a herirme tú también. Ahora soy yo quien te pregunta ¿ en herirme de ese modo, que interesas? Ya te dije que soy el amor de los amores, que soy amor de verdad. Soy Dios. Anda vuelve al mundo al que te envié que ya te llamaré cuando decida que vuelvas aquí conmigo, aquí entenderás todo. Vuelve allá con ellos, y arréglatelas como puedas, sin olvidar, que te amo infinitamente.


   

domingo, 1 de enero de 2017

LAS PRIMERAS HORAS DEL AÑO NUEVO Y LA SOMBRA DE TU CABEZA



LAS PRIMERAS HORAS DEL AÑO NUEVO Y LA SOMBRA DE TU CABEZA












      Fue un hombre muy viejo y muy solo. Fue conocido como un curandero, y todo los males los sacaba de los cuerpos a través de los huesos. Todos le decían "el Tatita". Nunca se supo su nombre, sólo era el "Tatita" y era el "huesero".
        Era flaco y alto, tenía los ojos verdes, pero toda su fisonomía era como la de un indígena. Alcanzó tal autoridad en aquella colonia vieja y pobre, que llegó a ser el jefe de manzana. Fue respetado. Obviamente, jefe de una manzana podrida y con gusanos. Eran las calles tan lodosas, con charcos atestados de sapos verrugosos y ranas ruidosas, que aquellos de la "manzana" sólo era un decir. Todos quienes vivían allí, eran gente pobre. Buenos y malos, eso sí. Era como cualquier lugar. Había gente allí, que sufría terriblemente por no aceptar su maldita suerte de ser pobre, y había otros, tan resignados a una vida sórdida que de ahí no pasaron, bueno sí, fueron descendiendo cada día más y más, hasta que desaparecieron. No dejaron huella ni historia. Y justamente esos, que no dejaron huella ni historia, fueron los que dejaron ese rastro sórdido, digno de contarse ¡quien lo diría! Pero es la vida. Normalmente nos interesan más esas vidas que no prosperaron. Los finales felices son de fábula; y ya nadie se lo cree, y esas historias no venden. Tenemos de ejemplo al tan querido Pedro Infante. En la vida real, fue un hombre rico, muy rico, infiel, no leal a la mujer que vivió con él en las malas. Se buscó otra, de mucha clase aparentemente, y digo aparentemente porque hay quien mide las clases sociales según el color de los ojos. Y ésta mujer que eligió, para abandonar a su esposa, tenía los ojos claros. 
       El ídolo Pedro Infante hizo muchas películas desde el siglo pasado y aun hoy son un éxito aunque la audiencia se las sepa de memoria. Y el éxito se dio porque siempre la hizo del pobre hombre, que muy guapo sí, pero siempre pobre, y cuando fue rico, fue cojo, y cuando le "curaron" la cojera, fue a dar a la cárcel. Patético ¿No? pero real. Son apenas contadas otro tipo de historias, las que lo encumbraron, fueron las del final fatal.
         Así es como el "Tatita" viene a cobrar vida en esta historia, un hombre solitario, que hablaba poco, o casi nada. Que no se sabía nada de su vida pasada y mucho menos desde cuando llegó a vivir a aquella zona pantanosa. Y fue de él, de quien supe, que de entre las muchas cosas hacía para ganarse la vida, sobando las articulaciones con linimentos misteriosos, se hacía pasar en algunos casos con dotes de adivino. Decía que, aunque no estuviera de fiesta la víspera del Año Nuevo, el permanecía despierto para poder ver los primeros rayos del sol, y ponerse bajo la luz y ver su sombra. Tenía que verse su sombra completa, sabía, decía él, de muy buena fuente, que si en tu sombra faltaba la cabeza, ese año morirías. Justamente el año que murió el Tatita, no se enteró con antelación, porque el amanecer de primer día del año, amaneció triste y nublado, como suele ser común que amanezca en aquella tierra de la costa siendo Invierno. "Tatita" no pudo corroborar su destino, y dicen muchos que murió de miedo, ya que, porque no pudo enterarse de si ese, sería o no su último año. Por esa razón se fue encogiendo, tiritando de incertidumbre, perdió el apetito y el habla, y sin un resquicio de esperanza se atrevió a salir de su catre, y poco a poco, se quedó dormido, y nunca más volvió a despertar.
     A propósito. ¿Ya viste tu sombra bajo los rayos del sol ? Si ya han pasado las primeras horas del día, no importa si sí ves la sombra de tu cabeza, así no cuenta, solía decir el "Tatita".
      FELIZ AÑO NUEVO.